domingo, 29 de noviembre de 2009

Elegía por un pecado


Hombre,
quisiera escuchar el mensaje
que en la aurora se desgrana
entre la caricia de la hierba
y el beso del rocío,
pero hiere mi pecho tu grito
que clama a los cielos justicia
por los mártires sin sentido.

Quisiera ver tu cara iluminada
por el milagro de la vida
que deja cautivas las penas
en los senderos del olvido,
pero atribulada veo el cristal
que impío lacera tus mejillas
con lágrimas de sangre
y de fuegos encendidos.

Quisiera ofrecerte una caricia
de viento sobre el cuerpo,
un sol entibiando tus entrañas,
la lluvia bebiendo tus lamentos…
y sin embargo, sólo huelo a pólvora
y sucumbo contigo
en el infierno de las guerras
que se lloran en silencio.

¿Qué hemos hecho tan mal
que nos castigan de este modo
las penas?
¿Cuántos hermanos más han de morir
para abonar nuestra tierra?
¿Dónde encontraremos la luna
que se perdió entre sombras
carcomida por las tinieblas?

Hombre:
¡Soy tu Eva, la Eva de un infierno!
Depone las armas yertas
antes que yerto cierres tus ojos
escuchando el aullido del viento
que sabe a muerte y a fuego…
¡Alto!
¡Sé Adán, aún pecando,
pero nunca muerto!

domingo, 22 de noviembre de 2009

Tumba de titanes


Tapizo el infinito
con las ramas de los árboles caídos.
Sin querer hago del cielo
una tumba de titanes
y en el rezo silencioso
que mis labios no pronuncian
dejo acanaladas las penas
en la madera perdida para siempre.
Llora la savia derramada
en impío mar de lamentos,
lloran sus plantas desraizadas
añorando las caricias de la tierra,
madre prodigio que le dio vida
para que el hombre
asesinara su madera.
¿Acaso nadie sabe
que los árboles también piensan?
¿Que ofrendan su frescura
en aras de su leña,
que imploran con sus brazos rugosos
al cielo de sus quimeras?
¿Dónde encontrar otra sombra,
cómo volver a honrar a la tierra?
Los pájaros se van muriendo
de nostalgias y de ausencias,
de a poco vamos matando la magia,
sin los árboles, hermanos…
¿Qué nos queda?

lunes, 16 de noviembre de 2009

Espectros de sueños


Me pesa el hastío como un funeral
de tiempos
deshaciéndose en soles mortecinos,
estático, mudo, ausente de pasiones
que alimenten el caudal torrentoso
en la madre de mis ríos.
Tumba abierta de desidias,
porfías del destino apabullado,
corazón desierto, llagas endiabladas
que no me dejan escuchar voces
ni sonidos,
ni siquiera el canto dulce del viento
que alguna vez escapó conmigo.
Vomitan fuego
los espectros de mis sueños
que en laberínticas nostalgias de enero
sin remedio se han perdido,
carcomiendo las entrañas de la tierra
que se apagan sordas de gemidos,
y ante la tormenta desatada
por los gritos fantasmales del estío
voy perdiendo las pisadas
en los campos sinuosos
del olvido.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Pampa nuestra


Corre un potro indomable
sobre el campo argentino,
canción del gaucho olvidado
poema de amor a su cuna,
tradición del alma
en el reflejo de su nostalgia
alumbrada por los destellos
de la blanca luna.
Pampa de hombres sin miedos
que labraron la tierra y la patria,
que vivieron mezclando su sangre
con las lágrimas, el trigo y el indio.
¡Cuántos sueños se vieron truncados
entre adobe y sin destino!
¡Cuántos sueños, pampa nuestra,
se perdieron en la noche
y la aurora encontró prendidos
como llagas del paisaje,
en el alambrado del horizonte!

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Memoria del tiempo


Intrépida viajera
que sigue el derrotero del tiempo,
memoria que recorre las nostalgias
de aquel pasado perdido
cuando ajadas las horas
se convierten en bruma
y al sonido acompasado
de un reloj imaginario,
muere el olvido…
Qué recuerdos se inmolan
entre las llamas, sin sentido
escapando de la noche,
fantasmas de la sombra
en las alas del destino.
Cómo enterrar el pasado
si fue la cuna del presente
hoy preñado del futuro mío.
Memoria viajera del tiempo
hoy te dejo mis versos
para que sepas
que no estás sola,

viajo contigo.