domingo, 4 de enero de 2009

Carta perdida

La carta que había escrito jamás llegó a destino. Cada palabra se había quedado dormida en su lecho de renglones sin poder contarle cuánto la amaba. Cada sentimiento se había ahogado en la tinta de sus lágrimas sin saber si algún día ella lo atesoraría en lo profundo de su alma.

Ahora la noche había apagado las estrellas y los días, opacado el sol en su ventana. Señoreaban en las sombras mil fantasmas ahuyentando los besos que como alondras se le habían escapado. No podía siquiera alimentarse de añoranzas, simplemente porque nunca la había besado.

La melancolía tamizaba sus sueños cuando encontraba en su memoria aquellos ojos pardos que sólo lo miraban desde el recuerdo como él miraba en el espejo la desdibujada imagen de sí mismo.
Todo le parecía triste. Y era triste porque nunca había enviado la carta que guardaba amarillenta entre las hojas de un libro de poemas.

2 comentarios:

Baci dijo...

si te dijera que en este microrrelato encontraste las palabras que estuve buscando toda la noche no me creerías. tus palabras reflejan plenamente
mi estado di ánimo. puedo solo agradecerte, ahora se que esta noche no lograba escribir nada porque estas palabras ya te pertenecían a vos y que no había nada que escribir...

muchas gracias

Alicia María Abatilli dijo...

Hace un mes escribí una carta, amarillenta y todo aún conserva su esencia.
¿Quizás era esa la que se había perdido? La mía se llamaba "Carta al amor posible".
Te dejo un abrazo.
Es un placer leerte.
Alicia